Se puede mejorar la calidad de vida en nuestros proyectos de construcción, a partir de la creación de un entorno de trabajo, tanto en la obra como en la oficina, más organizado, limpio y seguro. Con este objetivo se inició en Toyota en los años 60 una metodología basada en cinco pasos sencillos. Ésta ha sido muy difundida en numerosas organizaciones de diferente índole, como empresas industriales, de servicios, educativas, de salud y por supuesto en empresas constructoras.
Ésta técnica de gestión se conoce como el Método de las 5 S's por sus iniciales en japonés:
Seiri: Seleccionar lo necesario y solo lo necesario. Identificar todo aquello que tiene utilidad en el area de trabajo y aquello que no la tiene, debe ser eliminado. El valor de un objeto se determina unicamente por su aporte a la consecución del objetivo del proceso. Todo lo que no contribuye, al final entorpece el proceso porque ocupa espacio o dificulta la producción.
Seiton: Organizar. Establecer el modo en el que se ubicarán e identificarán los materiales necesarios facilitando que cualquier persona pueda localizar un objeto inmediatamente y luego devolverlo a su lugar. Para conseguirlo, lo más recomendable es etiquetar los objetos con su nombre y lugar de almacenamiento.
Seiso: Limpiar continuamente. Una vez que hemos eliminado lo innecesario y hemos ordenado el lugar, es mucho más sencillo limpiarlo. Esta limpieza debe verse en un sentido más amplio, que incluye eliminar la suciedad, inspeccionar máquinas y herramientas, y finalmente detectar, eliminar y prevenir defectos.
Seiketsu: Estandarizar. El objetivo de este paso es el de mantener un entorno productivo e impecable. Para lograr esta estandarización se deben evaluar los tres primeros pasos usando hojas de verificación que deben ser aplicadas periódicamente.
Shitsuke: Mantener la disciplina. Respetar los estándares, los acuerdos, los compromisos, en otras palabras, las reglas del juego. Dicen los japoneses que "la disciplina tarde o temprano vencerá a la inteligencia". Lo cierto es que la disciplina es la base del éxito.
La clave del método es su enfoque en lo esencial: contar con información actualizada, en el lugar, el tiempo y el orden establecidos, con las herramientas adecuadas. Estos son detalles que parecen carecer de importancia si los comparamos con los asuntos formales del día a día: llenar la botácora de obra, dar seguimiento a la planilla o atender a un cliente. Sin embargo, si no se cuidan estos detalles elementales, podrán ser la causa de los problemas que se convertirán en emergencias para nuestro proyecto.



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